domingo, 18 de agosto de 2013

El diario de julieta

Cuando  crees que estas acompañado de soledad, reflexionas y te das cuenta que no es así, sino que eres tú y tu verdadero yo quienes luchan constantemente contra el mundo, para lograrlo entender  y conocerte a ti misma.

Bueno me presentare soy Julieta. Si, una simple niña de 15 años, padres “felizmente casados”, vivo en un pueblo pequeño (No diré el nombre ya que creo que no tiene relevancia…pueblo chico, infierno grande) y lamentablemente soy la loca de la escuela. Primero quiero aclarar, no soy loca, solo diferente a el  “normal” del resto, y han de saber que la sociedad le llama “Loco” a aquel que es diferente a lo normal, siendo que “normal” es solo como la mayoría piensa y actúa, perdón si sonó confuso, pero quería aclarar eso. Llevo una vida un tanto común para mí, pero no así para el resto, ellos piensas, que porque no salgo a fiestas, sí me preocupo de los demás, me importan mis estudios y prefiero a mi familia antes que a mis amigos, soy loca.

 A veces me pregunto ¿Por qué nací en una sociedad tan individualista y depresiva?, solo se preocupan de pasar sus “problemas” en fiestas, alcohol y drogas, ni siquiera saben si se ha de llamar problema lo que les pasa, ya que en el momento que se dan cuenta que tienen pena, se ahogan en ellos mismos, y yo mientras ellos beben alcohol, bebo muchas veces mis propias lágrimas, mientras ellos inhalan cocaína, yo inhalo las ganas de vivir el día a día y mientras todos salen a fiestas, yo estoy en casa, escuchando música y disfrutando un buen libro.

Hace unos años atrás, llegue a este pueblo, entre a mi actual escuela y creo que desde ahí empezó esa lucha entre quien soy y quien quieren que sea. Fue una época difícil, me sentía sola, menoscabada, no valorada, humillada, pensé que ya era hora de dejar de hacer lo que realmente a mí me gustaba y comenzar a actuar como el resto lo hacía, pero no podía soportar esa idea de tener que dejar de escuchar a mi corazón y tener que convertirme en una persona manipulada por el resto, así que decidí desistir, y es en ese momento cuando comencé a ser víctima de esa palabra llamada bullyng, si, víctima de gente igual a mí, con mis mismas capacidades y componentes físicos, pero no quise ser débil y tomar el camino fácil, de ir donde mamá e irme de la escuela, sino que luche y saben la razón…Yo…si no era capaz de decir a esa edad ¡Basta!, nunca sería capaz de hacerlo así que un día, mientras todos me molestaban,  me pare e hice algo que ellos nunca fueron capaz de hacer, dañar no con golpes, sino con palabras, mostrarles quienes realmente eran los débiles, hacerles ver que eran ellos quienes se ocultaban entre esos montones de personas simplemente porque no les daba el valor de poder ser ellos mismos, por miedo a que los rechazaran, y es en ese momento cuando entre todos mis compañeros, salió una niña, que me miro, con ojos llorosos y me dijo, “creo que nunca tuve el valor de decir esas cosas, pero hoy tú me lo has dado, me has dado la confianza para sacar a mi yo interno y dejarlo ser” y desde ese entonces que aquella niña no me abandona. Su nombre es Macarena, una joven de pelo castaño, piel tono canela y para ser sincera, es una de las pocas mujeres que conozco y que puedo decir que es perfecta ya que ella a diferencia del resto, conmigo aprendió algo importante, ser tu misma, sin miedo al rechazo, porque estamos en una sociedad que donde sin importar lo que hagas siempre tendrán algún pretexto para criticarte y desvalorarte.

Así pasó el tiempo, vivía el día a día, conocía más el mundo y me surgían más preguntas… ¿Dónde quedaron los derechos y deberes? (nombro los deberes por qué mucha gente siempre crítica por sus derechos, pero ¿ellos cumplen también con sus deberes?) ¿Por qué juzgamos los libros por sus portadas?, ¿Por qué decimos que los finales felices no existen, cuando realmente los vivimos? ¿Por qué los jóvenes decimos que morimos de amor, cuando aún ni siquiera lo sentimos? Muchas veces sufrimos por cosas las cuales no conocemos, y ni siquiera hemos sentido, un ejemplo claro de ello es el amor, yo siempre he pensado que el amor no es nada más que una reacción neuroquímica que dura aproximadamente 3 meses, cuando me enamoré por primera vez, lloré al saber que al niño que yo quería,  no sentía lo mismo por mí, pero creo que lloré más porque como personas tendemos a repetir las conductas, y yo como veía en películas que eso sucedía, pensé que yo también lo debía de hacer, pero realmente no era porque me naciera. En el amor no me gusta hablar ni opinar mucho, creo que aún como dicen soy chica para opinar de eso.


Con el tiempo, las cosas en mi curso tomaron un rumbo normal, el bulling se fue acabando de a poco, yo crecía y aprendía, y dentro de todas las cosas que aprendí en esos momentos, hay algo que siempre recuerdo, ¿Saben por qué la sociedad dice sufrir tanto? Bueno creo saber, es solo porque creemos ser víctimas de un destino que solo nosotros creamos, y ni siquiera se nos ocurre que no es necesario formar una rutina con nuestra vida, sino que por qué no llegamos a hacer algo más grande con ella. Me hubiese encantado poder seguir escribiéndote diario, contarte muchas más cosas, pero el reloj avanza, la hora corre y ya es hora de ir a dormir, me encanto este regalo que me hizo hoy mamá por mi santo, este baúl donde los jóvenes podemos expresarnos, pero lamentablemente es sólo aquí donde somos nosotros mismo y nos damos cuenta que nuestra mente es solamente infinita.