Cuando crees que estas acompañado de soledad,
reflexionas y te das cuenta que no es así, sino que eres tú y tu verdadero yo
quienes luchan constantemente contra el mundo, para lograrlo entender y conocerte a ti misma.
Bueno me presentare
soy Julieta. Si, una simple niña de 15 años, padres “felizmente casados”, vivo
en un pueblo pequeño (No diré el nombre ya que creo que no tiene
relevancia…pueblo chico, infierno grande) y lamentablemente soy la loca de la
escuela. Primero quiero aclarar, no soy loca, solo diferente a el “normal” del resto, y han de saber que la
sociedad le llama “Loco” a aquel que es diferente a lo normal, siendo que
“normal” es solo como la mayoría piensa y actúa, perdón si sonó confuso, pero
quería aclarar eso. Llevo una vida un tanto común para mí, pero no así para el
resto, ellos piensas, que porque no salgo a fiestas, sí me preocupo de los
demás, me importan mis estudios y prefiero a mi familia antes que a mis amigos,
soy loca.
A veces me pregunto ¿Por qué nací en una
sociedad tan individualista y depresiva?, solo se preocupan de pasar sus
“problemas” en fiestas, alcohol y drogas, ni siquiera saben si se ha de llamar
problema lo que les pasa, ya que en el momento que se dan cuenta que tienen
pena, se ahogan en ellos mismos, y yo mientras ellos beben alcohol, bebo muchas
veces mis propias lágrimas, mientras ellos inhalan cocaína, yo inhalo las ganas
de vivir el día a día y mientras todos salen a fiestas, yo estoy en casa,
escuchando música y disfrutando un buen libro.
Hace unos años atrás,
llegue a este pueblo, entre a mi actual escuela y creo que desde ahí empezó esa
lucha entre quien soy y quien quieren que sea. Fue una época difícil, me sentía
sola, menoscabada, no valorada, humillada, pensé que ya era hora de dejar de
hacer lo que realmente a mí me gustaba y comenzar a actuar como el resto lo hacía,
pero no podía soportar esa idea de tener que dejar de escuchar a mi corazón y
tener que convertirme en una persona manipulada por el resto, así que decidí
desistir, y es en ese momento cuando comencé a ser víctima de esa palabra
llamada bullyng, si, víctima de gente igual a mí, con mis mismas capacidades y
componentes físicos, pero no quise ser débil y tomar el camino fácil, de ir
donde mamá e irme de la escuela, sino que luche y saben la razón…Yo…si no era
capaz de decir a esa edad ¡Basta!, nunca sería capaz de hacerlo así que un día,
mientras todos me molestaban, me pare e
hice algo que ellos nunca fueron capaz de hacer, dañar no con golpes, sino con
palabras, mostrarles quienes realmente eran los débiles, hacerles ver que eran
ellos quienes se ocultaban entre esos montones de personas simplemente porque
no les daba el valor de poder ser ellos mismos, por miedo a que los rechazaran,
y es en ese momento cuando entre todos mis compañeros, salió una niña, que me
miro, con ojos llorosos y me dijo, “creo que nunca tuve el valor de decir esas
cosas, pero hoy tú me lo has dado, me has dado la confianza para sacar a mi yo
interno y dejarlo ser” y desde ese entonces que aquella niña no me abandona. Su
nombre es Macarena, una joven de pelo castaño, piel tono canela y para ser
sincera, es una de las pocas mujeres que conozco y que puedo decir que es
perfecta ya que ella a diferencia del resto, conmigo aprendió algo importante,
ser tu misma, sin miedo al rechazo, porque estamos en una sociedad que donde
sin importar lo que hagas siempre tendrán algún pretexto para criticarte y
desvalorarte.
Así pasó el tiempo,
vivía el día a día, conocía más el mundo y me surgían más preguntas… ¿Dónde quedaron
los derechos y deberes? (nombro los deberes por qué mucha gente siempre crítica
por sus derechos, pero ¿ellos cumplen también con sus deberes?) ¿Por qué
juzgamos los libros por sus portadas?, ¿Por qué decimos que los finales felices
no existen, cuando realmente los vivimos? ¿Por qué los jóvenes decimos que
morimos de amor, cuando aún ni siquiera lo sentimos? Muchas veces sufrimos por
cosas las cuales no conocemos, y ni siquiera hemos sentido, un ejemplo claro de
ello es el amor, yo siempre he pensado que el amor no es nada más que una reacción
neuroquímica que dura aproximadamente 3 meses, cuando me enamoré por primera
vez, lloré al saber que al niño que yo quería,
no sentía lo mismo por mí, pero creo que lloré más porque como personas
tendemos a repetir las conductas, y yo como veía en películas que eso sucedía, pensé
que yo también lo debía de hacer, pero realmente no era porque me naciera. En
el amor no me gusta hablar ni opinar mucho, creo que aún como dicen soy chica
para opinar de eso.
Con el tiempo, las
cosas en mi curso tomaron un rumbo normal, el bulling se fue acabando de a poco,
yo crecía y aprendía, y dentro de todas las cosas que aprendí en esos momentos,
hay algo que siempre recuerdo, ¿Saben por qué la sociedad dice sufrir tanto? Bueno
creo saber, es solo porque creemos ser víctimas de un destino que solo nosotros
creamos, y ni siquiera se nos ocurre que no es necesario formar una rutina con
nuestra vida, sino que por qué no llegamos a hacer algo más grande con ella. Me
hubiese encantado poder seguir escribiéndote diario, contarte muchas más cosas,
pero el reloj avanza, la hora corre y ya es hora de ir a dormir, me encanto
este regalo que me hizo hoy mamá por mi santo, este baúl donde los jóvenes
podemos expresarnos, pero lamentablemente es sólo aquí donde somos nosotros
mismo y nos damos cuenta que nuestra mente es solamente infinita.
Bonita historia y buena reflexión a la vez, sigue así
ResponderEliminarLinda historia :D
ResponderEliminar